La administración de Jorge Macri busca capitales privados para gestionar las radios Once Diez y La 2X4 y la señal televisiva
El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, encabezado por Jorge Macri, confirmó que avanzará con el proceso de concesión de los medios públicos porteños, una medida que forma parte de su estrategia para reducir el gasto estatal y trasladar parte de la gestión al sector privado.
La decisión involucra al Canal de la Ciudad, a Radio de la Ciudad (AM 1110) y a La 2×4 (FM 92.7). Este martes se realizó la apertura de ofertas correspondientes a la licitación para administrar y mantener esos medios.
A través de su cuenta de X, Jorge Macri defendió la iniciativa y sostuvo que “no es momento para financiar con los impuestos de los porteños algo que puede gestionar el sector privado sin costarle un peso a los vecinos”. Según explicó el mandatario, el objetivo es modernizar el funcionamiento de los medios y lograr un uso más eficiente de los recursos públicos.
El esquema impulsado por la administración porteña no implica una privatización total de las señales, sino una concesión de su gerenciamiento operativo. Es decir, la Ciudad mantendría formalmente la titularidad de los medios, mientras que empresas privadas se encargarían de la gestión técnica, comercial y operativa.
De acuerdo con la información difundida, la empresa adjudicataria deberá pagar un canon mensual al gobierno porteño por el uso de las señales, asumir los costos de programación, mantenimiento técnico y derechos de autor, además de garantizar la continuidad laboral de los trabajadores actuales. El contrato tendría una duración de cinco años desde la firma del acuerdo.
En el caso del Canal de la Ciudad se presentaron dos ofertas económicas. La empresa Cale Group Media SA propuso abonar $50 millones mensuales, mientras que Argentinos Media SA ofreció $15 millones por mes. Sin embargo, para las radios públicas no hubo interesados en esta primera etapa, por lo que el gobierno porteño inició un nuevo proceso licitatorio.
La iniciativa generó controversias políticas y legales. En abril, el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) advirtió formalmente al gobierno de la Ciudad que el esquema propuesto podría entrar en conflicto con la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
Según el organismo, la legislación nacional establece que las licencias audiovisuales no pueden delegarse a terceros, ya que deben ser explotadas directamente por sus titulares. El Enacom señaló específicamente que el artículo 44 de la ley prohíbe la delegación de la explotación de las señales públicas y consideró que el pliego licitatorio presenta una posible “colisión con el marco regulatorio vigente”.
La advertencia fue enviada mediante una nota oficial dirigida a Jorge Macri el 10 de abril. Hasta el momento, según trascendió, no hubo novedades judiciales concretas derivadas de esa presentación.
Desde el gobierno porteño respondieron cuestionando la postura del Enacom y marcaron una supuesta contradicción dentro del oficialismo nacional. Una fuente cercana a la administración de la Ciudad señaló que resulta “incoherente” que el organismo objete la concesión cuando dirigentes del propio gobierno nacional habían manifestado públicamente su intención de cerrar el Canal de la Ciudad.
En ese punto aparece la figura de Manuel Adorni. Durante la campaña legislativa de 2025, cuando aún era candidato en la Ciudad, Adorni había propuesto directamente cerrar el canal público porteño. A través de sus redes sociales sostuvo que el PRO había prometido eliminarlo años atrás y criticó el presupuesto destinado a su funcionamiento.
En aquel mensaje, Adorni calificó al canal como un gasto innecesario para los contribuyentes y afirmó que su espacio político impulsaría su cierre definitivo. También acusó al kirchnerismo de querer convertirlo en un lugar de militancia política y contratación de empleados estatales.
Actualmente, entre el Canal de la Ciudad y las dos radios públicas trabajan alrededor de 500 personas. La situación genera preocupación entre empleados y sectores vinculados a los medios públicos, especialmente por la incertidumbre sobre el futuro laboral y editorial de las señales.
El caso de Radio de la Ciudad tiene además un peso simbólico importante. La emisora, conocida históricamente como Radio Municipal y rebautizada en 2013 como La Once Diez, es la radio pública más antigua de la Argentina y cumplirá 100 años en mayo de 2027.
El debate alrededor de esta medida vuelve a poner en discusión el rol de los medios públicos, el financiamiento estatal y los límites legales de las concesiones privadas sobre servicios de comunicación pertenecientes al Estado.







