El proyecto “Ramal de Vuelta de Rocha” demandará una inversión de 44 meses de ejecución. La Agencia de Protección Ambiental otorgó la aptitud ambiental.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires aprobó el Certificado de Aptitud Ambiental para el proyecto hidráulico “Ramal de Vuelta de Rocha”, una obra de infraestructura pluvial de 4.400 metros lineales que busca reducir las inundaciones crónicas en los barrios de La Boca y Barracas (Comuna 4).
La medida se formalizó a través de la Disposición N.º 225/DGEVA/26 de la Dirección General de Evaluación Ambiental, publicada hoy en el Boletín Oficial porteño.
El objetivo principal de la intervención, que estará a cargo del Ministerio de Infraestructura porteño, es disminuir los anegamientos superiores a los 25 centímetros en la vía pública durante lluvias intensas. La zona de beneficio directo está delimitada por la Avenida Montes de Oca, la Avenida Martín García, la Avenida Almirante Brown y la calle Rocha, un polígono de la Comuna 4 que sufre anegamientos recurrentes.
El proyecto ejecutivo consiste en la construcción de nuevos conductos pluviales, bocas de tormenta y cámaras de inspección. Debido a la magnitud de las excavaciones en la vía pública, los trabajos se programaron en dos etapas consecutivas con un plazo total estimado de 44 meses de ejecución:
Primera Etapa: Abarcará 2.800 metros lineales sobre las calles Hernandarias, Brandsen, Irala, Rocha y Azara (desde Olavarría hasta Rocha).
Segunda Etapa: Comprenderá los 1.600 metros restantes y se desarrollará exclusivamente sobre la traza de la calle Azara.
Para minimizar el impacto en el entorno urbano, la disposición establece que las cuadrillas deberán avanzar en tramos progresivos no mayores a los 100 metros lineales.
Asimismo, la autoridad ambiental catalogó la obra como de “Impacto Ambiental Sin Relevante Efecto”, sujeta al cumplimiento obligatorio de un plan de mitigación. Las empresas contratistas que resulten adjudicadas deberán operar únicamente en horario diurno, utilizar dispositivos de atenuación acústica en maquinarias y camiones, y garantizar el acceso permanente de los frentistas a sus viviendas y comercios.
Finalmente, el documento gubernamental exige de forma explícita asegurar la continuidad operativa del Cuartel III de Bomberos y de la Escuela Antonio J. Bucich. Por otra parte, debido a que el tendido de los conductos coincide en 100 metros con el Área de Protección Histórica (APH 5) en las inmediaciones de la Iglesia Santa Felicitas, las excavaciones requerirán la supervisión previa de la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico para prevenir daños y coordinar eventuales hallazgos arqueológicos







