La llegada de turistas procedentes de China a la Ciudad de Buenos Aires registró un incremento superior al 50% en comparación con el año anterior, impulsada de forma directa por una mayor conectividad aérea bilateral. El factor determinante detrás de este crecimiento fue la inauguración de la ruta operada por China Eastern Airlines que conecta Shanghái con el aeropuerto porteño mediante una escala técnica en Auckland, un trayecto calificado como el vuelo comercial más largo del mundo.
El presidente del Ente de Turismo porteño y de Visit Buenos Aires, Valentín Díaz Gilligan, remarcó que la flamante conexión transformó positivamente las perspectivas para captar visitantes del gigante asiático. En la actualidad, el servicio opera con dos frecuencias semanales, aunque las autoridades proyectan elevarlas a cuatro con el propósito de acelerar el flujo de viajeros hacia el país.
Para potenciar este escenario favorable, la Ciudad reforzó sus campañas de posicionamiento en ferias del sector en Shanghái y Pekín, promoviendo a Buenos Aires tanto como destino urbano destacado como puerta de entrada a otros atractivos nacionales. La propuesta hace foco en iconos culturales como el tango, el fútbol, la gastronomía y sitios emblemáticos, además de articular conexiones hacia las Cataratas del Iguazú, los glaciares patagónicos y las bodegas de Mendoza.
Asimismo, el nuevo enlace aerocomercial comenzó a generar un dinamismo en sentido inverso, facilitando el traslado corporativo y de ocio de argentinos hacia importantes metrópolis asiáticas. De este modo, la conectividad aérea añade una faceta turística clave a una relación bilateral tradicionalmente dominada por los intercambios comerciales y los acuerdos de inversión.