Una jornada marcada por la masiva movilización educativa y la caída de la sesión opositora en Diputados terminó en enfrentamientos con las fuerzas federales, dejando un saldo de treinta y un detenidos y numerosos heridos.
La quinta Marcha Federal Universitaria convocada en las inmediaciones del Palacio Legislativo derivó en violentos desmanes que empañaron el tramo final del reclamo presupuestario. Mientras el acto central de las comunidades académicas y sindicales transcurría de manera pacífica, grupos minoritarios conformados por manifestantes con el rostro cubierto y banderas de partidos de izquierda atacaron el vallado perimetral con piedras y objetos contundentes.
Ante la agresión, las fuerzas de seguridad federales —integradas por Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y la Policía Federal— respondieron con un despliegue masivo que incluyó el uso de gases lacrimógenos, balas de goma y un camión hidrante en el cruce de las avenidas Rivadavia y Entre Ríos. Los enfrentamientos se extendieron por más de dos horas y provocaron que los gases lacrimógenos ingresaran incluso a los despachos del anexo legislativo, afectando a varios legisladores.
Como resultado del operativo, las autoridades confirmaron la detención de treinta y un personas y reportaron que al menos ocho efectivos de las fuerzas federales sufrieron heridas de diversa consideración por el impacto de elementos contundentes. Desde el Ministerio de Seguridad, la funcionaria Alejandra Monteoliva repudió los hechos de violencia y advirtió que quienes agredieron al personal de seguridad y destruyeron bienes públicos deberán responder ante la Justicia.
En paralelo, los organizadores de la marcha y referentes de las altas casas de estudios se desligaron de los grupos violentos, exigiendo que se individualice a los responsables para evitar la estigmatización de un reclamo masivo que movilizó a cientos de miles de ciudadanos en defensa del financiamiento universitario.