El Sindicato de Camioneros llevó adelante una masiva movilización en la Ciudad de Buenos Aires para presionar al gobierno porteño por el pago de indemnizaciones finales correspondientes a los próximos contratos de recolección de residuos, previstos para el período entre 2028 y 2038. La protesta sindical, encabezada por el dirigente Pablo Moyano, se concentró frente a la sede de la Comuna 1 y coincidió con el desarrollo de la audiencia pública virtual en la que se analizan los anteproyectos del servicio de higiene urbana.
La medida de fuerza se originó a partir de la decisión de la administración de Jorge Macri de no incluir el pago de dichas compensaciones económicas en los pliegos licitatorios que regirán cuando venzan las prórrogas actuales. Desde el gremio advirtieron que no retrocederán en su reclamo por este beneficio que ronda los 200 millones de dólares, exigiendo que se mantenga el esquema indemnizatorio a pesar de que los trabajadores continúan prestando funciones sin interrupción bajo la misma modalidad operativa.
Durante la manifestación, referentes sindicales entregaron un petitorio en mesa de entradas para exigir garantías sobre los fondos destinados al sector operativo, integrado por miles de empleados en el distrito capitalino. La controversia pone nuevamente sobre la mesa la discusión en torno a los mecanismos de traspaso empresarial y la aplicación de prácticas gremiales que aseguran compensaciones económicas a pesar de la continuidad laboral garantizada por ley.
La disputa gremial abre un nuevo frente de tensión entre las organizaciones sindicales y las autoridades locales en un contexto de discusiones presupuestarias y reordenamiento de los servicios públicos. Mientras el sindicato anticipa nuevas medidas de fuerza para sostener sus históricos convenios, el gobierno de la Ciudad mantiene su postura de recortar costos extraordinarios en los futuros pliegos de concesión urbana.