Los estudiantes secundarios de la Ciudad de Buenos Aires pasan en promedio más de 6 horas diarias frente a la pantalla del celular: un cuarto de su día y el equivalente a 92 días completos al año conectados. Así lo reveló el primer Monitoreo de tiempo de pantalla y salud mental realizado por el Ministerio de Educación porteño y el Instituto Tecnológico de Buenos Aires, que encuestó a más de 3.200 alumnos de escuelas públicas y privadas. El uso crece con la edad: los de último año suman casi una hora más que los de primer año.
Los datos de salud mental son los más preocupantes: 4 de cada 10 adolescentes presenta al menos un signo de alerta vinculado a su bienestar emocional. El 38,1% mostró indicadores de depresión; el 37,2%, somnolencia diurna; el 31,2%, ansiedad; y el 24,9%, un uso problemático del teléfono. Quienes manifiestan señales de depresión pasan casi 50 minutos más por día frente a la pantalla que quienes no las presentan. Las mujeres registran tanto mayor tiempo de uso como tasas más altas de ansiedad y depresión.
El estudio destaca que no es solo el tiempo, sino la forma de uso: los adolescentes con dificultad para desconectarse, que usan el celular para regular sus emociones o generan conflictos familiares por su empleo, son quienes peor estado de salud mental reportan. Las familias también reportan un fenómeno particular: tras la prohibición del teléfono en las aulas, muchos jóvenes salen de la escuela con síntomas de abstinencia, lo que evidencia un fuerte apego al dispositivo.
Argentina se ubica por encima del promedio mundial en tiempo de uso de celular: mientras que en Inglaterra los adolescentes suman 4 horas diarias y en Estados Unidos 5, en la Ciudad de Buenos Aires superan las 6 horas. A nivel general, los argentinos de entre 16 y 64 años pasan más de 8 horas diarias frente al teléfono, el quinto registro más alto del mundo. TikTok es la aplicación a la que dedican mayor tiempo los jóvenes.
Ante el panorama, las autoridades proponen una estrategia con tres ejes: arte, deporte y contacto con la naturaleza, con el fin de ofrecer alternativas de socialización sin pantallas. Sin embargo, menos del 11% de los estudiantes participa actualmente en actividades extracurriculares gratuitas que se ofrecen en escuelas los fines de semana. Por su parte, el 70% de los docentes reportó que tras la prohibición del celular en el aula mejoró notablemente la atención de los alumnos.