La Policía intervino luego de que un grupo de personas arrojara botellas y piedras contra los efectivos durante la concentración de hinchas en el centro porteño.
Lo que comenzó como una jornada de apoyo a la Selección Argentina tras la final del Mundial terminó con graves incidentes en el Obelisco. En medio de los festejos, un grupo de personas protagonizó enfrentamientos con la Policía de la Ciudad, que respondió con un operativo para dispersar a los agresores.
Miles de hinchas se concentraron en la intersección de las avenidas 9 de Julio y Corrientes para alentar al equipo dirigido por Lionel Scaloni, pese a la derrota por 1 a 0 frente a España. El Gobierno porteño había desplegado un operativo especial con alrededor de mil efectivos, vallas y camiones hidrantes para controlar la multitud.
Los incidentes comenzaron cuando un grupo de personas lanzó botellas y piedras contra los agentes de seguridad. Como respuesta, la Policía avanzó para contener la situación y utilizó un camión hidrante para dispersar a quienes se encontraban sobre la avenida 9 de Julio. Además, algunos manifestantes superaron el vallado perimetral instalado en la zona.
Como consecuencia de los disturbios, al menos 15 personas fueron detenidas y tres resultaron heridas, según la información difundida por las autoridades.
Testigos señalaron que los enfrentamientos comenzaron luego del lanzamiento de objetos contra la Policía. Otros asistentes, en cambio, cuestionaron el accionar de las fuerzas de seguridad y denunciaron el uso de balas de goma y gas pimienta durante la dispersión.
En medio de las corridas también se registraron momentos de tensión por la separación de familias y la búsqueda de niños que se habían extraviado en la multitud. Asimismo, algunas personas resultaron heridas durante los enfrentamientos.
Durante la desconcentración también se utilizaron fuegos artificiales, bengalas y bombas de estruendo. Según las autoridades, varios de esos elementos fueron arrojados contra los efectivos policiales, lo que incrementó la tensión en los alrededores del Obelisco y obligó a reforzar el operativo de seguridad.








