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Paro de la línea C de subte: hubo miles de usuarios afectados y descontarán el día a los trabajadores que adhirieron

Uno de los metrodelegados anunció la medida de fuerza este domingo por la noche en redes; reclamaron por la presencia de asbesto en las formaciones; el comunicado de la empresa

La línea C de subte, que conecta las estaciones de Constitución y Retiro, permaneció interrumpida durante gran parte de este lunes debido a una medida de fuerza impulsada por trabajadores del sector. La suspensión del servicio generó importantes inconvenientes para miles de pasajeros que utilizan diariamente esta línea para trasladarse por la ciudad.

Muchos usuarios se encontraron con la interrupción al llegar a las estaciones y debieron recurrir a medios de transporte alternativos. Como consecuencia, se registraron largas filas en las paradas de colectivos cercanas a las terminales, especialmente en Constitución, donde la concentración de pasajeros fue mayor durante las horas de la mañana y el mediodía.

Horas después del inicio del conflicto, autoridades vinculadas al sistema de transporte informaron que la empresa concesionaria Emova descontará la jornada laboral a los trabajadores que participaron de la medida. La decisión fue adoptada en conjunto con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

La protesta fue convocada por los metrodelegados debido a la presencia de asbesto en algunas formaciones e instalaciones de la red de subterráneos. El reclamo se centra particularmente en los trenes Nagoya 5000, cuyo retiro de circulación había sido contemplado en acuerdos previos entre las partes.

Desde el gremio sostienen que la empresa no cumplió con los compromisos asumidos y que dichas formaciones no deberían continuar prestando servicio. Según explicaron los representantes sindicales, el acuerdo vigente venció este lunes y esperaban que para esta fecha los trenes cuestionados ya hubieran sido reemplazados.

Por su parte, Emova manifestó su preocupación por la medida de fuerza al considerar que afecta directamente a los usuarios. La empresa afirmó que desde 2018 lleva adelante un programa integral de desasbestización en toda la red de subtes, incluyendo las formaciones señaladas por los trabajadores.

Además, indicó que las tareas realizadas se desarrollan bajo supervisión de organismos competentes y de acuerdo con la normativa vigente en materia de seguridad laboral y protección ambiental. También aseguró que continúan efectuándose controles periódicos para verificar que las condiciones de trabajo y operación se ajusten a los estándares técnicos establecidos.

Durante el conflicto, representantes gremiales señalaron que la normalización del servicio dependía de una nueva instancia de negociación con las autoridades laborales para renovar los acuerdos relacionados con la problemática del asbesto y el recambio de las formaciones.

La interrupción provocó malestar entre numerosos pasajeros, quienes expresaron su enojo por las dificultades para llegar a sus lugares de trabajo y estudio. La falta de información previa para muchos usuarios contribuyó a aumentar las complicaciones durante la jornada.

La línea C es una de las más utilizadas de la red de subterráneos porteña y transporta diariamente a unas 200.000 personas. Por ese motivo, la suspensión del servicio tuvo un fuerte impacto en la movilidad urbana, especialmente en las estaciones cabecera.

Finalmente, alrededor de las 15.30, la medida de fuerza fue levantada y el servicio comenzó a normalizarse gradualmente.

La situación se produjo, además, el mismo día en que entró en vigencia un nuevo aumento en las tarifas del transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que incluyó incrementos tanto en los boletos de colectivos como en la tarifa del subte.